Ingredientes
Para
30 buñuelos
170
ml de agua
80
ml de leche
30
g de azúcar
1/2
cucharadita de sal
50
g de mantequilla
La
ralladura de 1 naranja o limón
3
huevos
150
g de harina
Aceite
para freír, de girasol u oliva suave
Opcional:
1 cucharada de brandy, ron u otro licor
Preparación
1. Tamizar la harina. Calentar en una cazuela la leche
con el agua, la mantequilla, la sal, el azúcar y la ralladura de cítrico.
Opcionalmente se incorpora una cucharada de licor.
En cuanto se derrita la mantequilla y hierva el total,
añadir la harina de una vez y remover con un cucharón hasta conseguir una pasta
homogénea que no se pega al fondo a las paredes.
2. Retirar la cazuela del fuego y dejar reposar la
masa 10 minutos.
3. Agregar un huevo y revolver con fuerza hasta que se
integre completamente en la masa. Hacer lo mismo con los huevos restantes, uno
a uno. La masa debe quedar como una crema pastelera espesa, fina y sin grumos.
Si hace falta (no todos los huevos son igual de grandes), añadir un poco de
huevo batido aparte hasta conseguir la textura necesaria.
4. Echar aceite en un cazo o sartén hasta unos 4 cm de
altura. Calentar a fuego medio hasta que alcance unos 170 ºC o un trocito de
pan echado dentro suba a la superficie.
Sin dejar que el aceite tome más calor, introducir dos
cucharas en él para que no se les pegue la masa. Coger con una de ellas un
pedazo de masa del volumen de una nuez, redondearla con la otra cuchara y
empujarla dentro del aceite.
Cuando comprobemos que el primer buñuelo crece y se
dora lentamente dándole vueltas (2-3 minutos), sacarlo a un plato cubierto con
papel absorbente. Proseguir con el resto de la masa, echando tantos buñuelos a
freír a la vez como quepan holgadamente.
5- Una vez fritos todos, dejar que se enfríen. Si se
quieren rellenar, hacer un corte transversal con la punta de unas tijeras e
introducir el relleno con una manga pastelera o una cucharilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario