martes, 15 de octubre de 2019

Quique González - La nave de los locos (Vídeo Oficial)

Lo más reciente es este disco de Quique González con textos de García Montero



Una película argentina de 1995, con el mismo nombre: La nave de los locos

Y, por supuesto,es una pintura de El Bosco:

Durante los primeros años del siglo XVI, Europa estaba pasando por una época de transición y mientras que en algunos lugares como Italia el Renacimiento daba paso a una nueva mentalidad más antropocentrista, en los Países Bajos el pensamiento medieval continuaba aún muy arraigado. En este contexto, son muchas las obras que denuncian los vicios de la época sobre todo en el ambiente religioso; en particular, la pintura de El Bosco va a ser una de las principales voces que más se alcen contra el pecado que consumía a los religiosos de la época proclamando una renovación que debía de empezar por el seno de la propia iglesia.
A principios de siglo, concretamente entre los años 1503 y 1504, el pintor flamenco El Bosco realizó un óleo sobre tabla de pequeño formato (apenas tiene unos cincuenta y ocho centímetros de altura y poco más de treinta y tres de anchura) que lleva por título La nave de los locos y que en la actualidad se exhibe en el Museo del Louvre de Paris. 

El artista nos presenta un paisaje natural en el que se desarrolla una extraña escena, en el centro de un lago observamos una barca a la deriva de la que nadie se ocupa por llevar el timón; en el centro de la escena encontramos a una monja y un fraile franciscanos que se afanan por comer un trozo de carne que cuelga de una caña mientras que otros personajes les roban la comida de la mesa. En la barcaza reina la anarquía y mientras unos se pelean otros gritan, bailan… todos los personajes parecen pertenecer a clases sociales humildes y en ellos se reflejan diferentes pecados.


La nave de los locos representa la deriva que le espera al mundo cuando éste pierde el norte, es decir, deja de guiarse por la razón y comienza a hacerlo por los instintos; es la crítica del artista a la sociedad, especialmente a la eclesiástica de su tiempo. Sin embargo, esta no es una crítica nueva ya que el Bosco pudo inspirarse en textos tan famosos como la obra de Sebastian Brant La nave de los necios o incluso en El Elogio de la locura escrito por el mismísimo Erasmo.

Es un óleo sobre tabla de 58 de alto por 33 de ancho. Actualmente se encuentra en el museo del Louvre.

La nave de los necios o La nave de los locos (en latín Stultifera Navis, es una obra satírica y moralista de 1494 escrita por el teólogo, jurista y humanista conservador Sebastian Brant (o Brand). No sólo es la obra alemana más importante del siglo XV, sino la que dio a conocer esta literatura en Europa. Su éxito fue tan grande que llegó a crear un género nuevo de literatura y a influir en Erasmo y otros grandes escritores. El autor nos pinta una nave cargada de necios, locos y pecadores a punto de naufragar. Se trata, pues, de toda la sociedad, que ha roto amarras con la Edad Media y no encuentra puerto. Con rigor, Brant fustiga a príncipes y lacayos, hombres y mujeres, blasfemos y usureros. Más de un centenar de necedades, que son en buena medida intemporales. Es una sucesión de 112 cuadros críticos (el número puede variar dependiendo de las ediciones) acompañados cada uno con un grabado, en los que Sebastian Brant critica los vicios de su época a partir de la denuncia de distintos tipos de necedad o estupidez. También se ha entendido la obra como una velada crítica a la iglesia de la época (en latín, navis se refiere también a la nave de un templo, y se conoce a la Iglesia católica como la nave de San Pedro). Esta es la obra en la que se basa nuestro Manolo Monge. Por si quieres leer un estudio de ella aquí. En el pdf del enlace hay primero un estudio de la obra y de sus grabados, el texto original empieza, tras el prólogo del autor (muy simpático) en la página 45.

La metáfora de un grupo de locos viajando en barco hacia la tierra de los tontos (Narragonia), entronca con varias tradiciones de la literatura clásica y medieval. En concreto, tiene sus antecedentes en ”Jasón y los argonautas’‘, uno de los mitos más antiguos de la mitología griega, glosado en un magnífico poema épico por Apolonio de Rodas, y en el ”Libro de los papanatas”, de la didáctica medieval alemana.


La identidad entre locura y necedad y las historias de necios o locos han sido argumento recurrente en épocas posteriores. Una de las más conocidas viene recogida en el ”Elogio de la locura” (1509), del humanista Erasmo de Roterdam. Pero, la influencia de Brant llegó también a Anne Porter, autora de ”La nave de los necios’‘, en 1962.


El psicólogo y filósofo francés, Michael Foucault, dedicó a este libro del autor alemán el primer capítulo de su ”Historia de la locura en la época clásica”, cuya temática central es ”la sinrazón”.


En 1980, John Kennedy Toole publicó ”La conjura de los necios’‘, una novela contemporánea que trasciende las divertidas anécdotas narradas por el protagonista, para convertirse en un despiadado retrato del género humano y sus miserias. La obra es una dura crítica a la sociedad actual, a la que califica como egoísta y cruel, aunque está plagada de piedad y comprensión, amargura y resignación.


En 1984 la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi publica La nave de los locos, una alegoría del exilio que va más allá de la política para desafiar también nociones de inclusión y exclusión a cualquier nivel de la experiencia humana, especialmente los del género y la sexualidad

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